
El silencio extraño del alcalde Juan Carlos Saldarriaga y el director regional de la CAR, Carlos Bello, advierten sobre la desaparición de un santuario con más de 400 especies de aves.

La posible doble moral de las multinacionales energéticas que buscan contra viento y marea, pasar sobre el último bosque, las peligrosas cuerdas que transportarán más de 500 mil kilovatios de electricidad, teniendo más espacio adyacente para el ambicioso proyecto.


La extraña actuación de una juez y varias autoridades locales colocaran en riesgo, la supervivencia de la Lechuza Albina y el Tigrillo Lanudo.

de desaparecer
Entre tanto en Zipacón, Anolaima y Cachipay comenzó la instalación de las torres que hacen parte del mismo Proyecto de Energía La Virginia – Nueva Esperanza, donde también acabarán con otro BOSQUE de NIEBLA.
Por ahora todas las autoridades guardan silencio, al tiempo que el campesino y los habitantes de los municipios afectados, han declarado que no están en contra del progreso y la modernización, lo que no entienden, son los motivos insistentes y tercos de pasar las redes por las últimas reservas ambientales, cuando hay mucho espacio depredado o alterado por el ser humano contiguo a los BOSQUES DE NIEBLA.
Acaso estamos frente al fin del medio ambiente de Cundinamarca, cuando la lucha mundial por proteger estos ecosistemas.
Se rajó la CAR CUNDINAMARCA
AdiosBosqueDeNieblaDeSoacha
Tomado de Jairo Veloza Gonzalez
@Portal de Noticias
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.